La mayorí­a de las personas siente miedo cuando esta expuesta a situaciones que se salen de su control. Hablar un segundo idioma es el perfecto ejemplo de esta situación. No importa cuán hábiles sean en sus profesiones, el no tener el nivel adecuado o el no poder comunicar las ideas con naturalidad en un ambiente profesional, son las pesadillas más aterradoras de cualquier ejecutivo.

 

 

Exploremos tres de los miedos más comunes de nuestros estudiantes:

1- Miedo al que dirán: Increí­blemente muchos de nuestros ejecutivos todaví­a están pendientes de lo que los demás van a pensar y decir de ellos si su nivel no es bueno, o si su acento es fuerte, o si se equivocan. Por ende, no se comunican en el idioma, y al no hacerlo, no se dan la oportunidad de practicar y cometer errores, lo cual es la única manera de salir adelante en un proceso de avance en idiomas.

2- Miedo a parecer menos profesional: ¿Cómo es posible que sea vicepresidente de una compañí­a, tenga dos maestrías, y habla inglés de segundo primaria? Si le pasa este pensamiento por la cabeza no se preocupe. Lo que tiene que hacer es doblar sus esfuerzos para mejorar en el idioma y exponerse al peligro de que vean su nivel lo más rápido posible. Una vez este al descubierto que su nivel no es tan alto como su posición o sus logros el único camino es practicar, cometer errores y mejorar. Creanme, loro viejo si aprende. Es preferible que la gente vea que a través de los años su comunicación en inglés ha mejorado ostensiblemente y lo admire por haber conquistado otra meta más en su carrera, que  mantener el secreto y escaparse del conference call. Es ahora o nunca.

3- Miedo a morir en el intento: Muchos estudios dicen que hablar en público es el miedo más grande de la mayorí­a las personas, incluso más grande que el miedo a la muerte. Imagí­nese hacerlo en otro idioma, es como estar desnudo ante un estadio lleno y esta es la razón por la cual muchos estudiantes se sienten seguros en un proceso con un solo profesor. Esta es una falsa zona de confort y no refleja las interacciones que suceden en la vida real. En general, cuando uno habla con personas en otros idiomas, la gente se da cuenta que uno está aprendiendo y hacen concesiones que facilitan la comunicación: va a hablar más despacio, hará gestos, utilizaran imágenes.

Nadie se ha muerto tratando de comunicarse en otro idioma, tranquilos.