Llevo 20 años trabajando como profesor de inglés en el mundo corporativo. Es inevitable no comenzar a preguntarse acerca de la naturaleza del negocio y la calidad de las personas que trabajan en él. Cuando inicié en Berlitz en 1995, lo hice por necesidad. Necesitaba un trabajo para pagar mis cuentas. Lo que nunca me sospeché es que iba a encontrar dharma en la enseñanza.

Me encanta el propósito y el significado que esto le da a mi vida, las personas que se conocen, las vidas que se logran cambiar. Al final del dí­a la filosofí­a de BSR está basada en estos sentimientos, poder empoderar a nuestros estudiantes para que mejoren sus vidas profesionales (y por ende sus vidas en general) mediante el avance en su manejo del inglés (o el idioma que estén estudiando).

Tal vez esta es la razón por la cual en BSR hemos tomado todo tipo de cursos y nos hemos certificado para mejorar nuestras habilidades de enseñanza y convertirnos en mejores  coaches  ya que creemos que la única manera de mejorar y disfrutar este trabajo es enseñando constantemente, dictando clase tras clase, dí­a tras dí­a.

 

 

Creo que esto aplica a los profesores de todas las materias y carreras.

Pero esta el otro lado de la moneda.

Como director de  BSR entrevisto montones de personas que consideran que este es un trabajo temporal. De repente lo es para algunos. Es decir, no podría juzgar a veinteañeros  de otros paí­ses que vienen a Colombia a disfrutar de sus muchas bondades y creen que pueden ganarse unos pesos extras dictando inglés. Muchos creen ser profesores de inglés solo por el hecho de que hablan ‘la lengua universal’.

Realmente son buenos profesores? No es una mejor opción aprender con un profesor colombiano preparado?

Su cara bonita y su buena actitud permiten que a muchos de ellos les vaya bien en el inmenso mercado de clases de idiomas. Sin embargo, si estarán comprometidos con el progreso de cada uno de sus estudiantes?

Es cierto, yo inicié a enseñar para poder mantener mi arte, no puedo ser tan crí­tico. Pero eso fue hace 20 años!

De repente ellos también se están iniciando el hermoso trayecto de la enseñanza,  simplemente no lo saben.  Quién quita, el tiempo dirá y estamos ante excelentes educadores. Por eso siempre les damos la oportunidad.