Es natural que durante el proceso de aprendizaje de un idioma el alumno encuentre muy atractiva la idea de estudiar bajo la guía de un profesor nativo (un profesor cuya lengua materna sea el idioma objetivo).  Si bien es cierto que esto contribuye inmensamente a mejorar sus habilidades de escucha y lo empuja a esforzarse al máximo para hacerse entender, esta no siempre es la clave del éxito; es más, a veces puede jugar en su contra.

 

 

1 ) Saber hacer no significa saber enseñar:

Tener la habilidad o el conocimiento para hacer algo no necesariamente se traduce en contar con la capacidad para transmitirlo a otros. Para enseñar una disciplina se necesita mucho más.  Se necesita por ejemplo, entender y conocer bien tanto el idioma que se enseña como el idioma que el estudiante habla. También es necesario entender los retos a los que se enfrenta un estudiante, sus frustraciones, sus intereses y sus requerimientos. Además, es clave contar con la paciencia para explicar, corregir, dedicarse y comprometerse con el proceso de aprendizaje de la otra persona. Esto es mucho más efectivo que tener al lado a un ‘teacher’ que aprendió inglés en su hogar pero que nunca lo ha enseñado.

2) Quien ya hizo el recorrido, sabe guiar y entender a quien recién lo emprende

Definitivamente aprender un segundo idioma no representa los mismos retos que aprender el primero. Existen un sin número de estudiantes que tras experimentar una clase con un profesor nativo entienden que hay muchos aspectos de su proceso que este no comprende. Por otro lado, tener que expresarse como aprendiz frente a un profesor que lleva hablando un idioma toda su vida puede ser intimidante y terminar generando frustraciones.

En conclusión, conseguir a un profesor nativo tiene sus ventajas sin duda alguna, pero hay que tener en cuenta que elegirlo bien es esencial, no es cuestión de pedirle al primer nativo que se presente que dicte clases y ya esta. También es importante tener en cuenta su experiencia, el material que utiliza y evaluar la química que existe con el estudiante.